A QUIEN ESTOY NOMBRANDO ...
Querido amigo:
No creas
Que te he olvidado.
¿Sabes?.
Hoy han brotado
espinas en mis manos ...
Hoy ha entrado en mi alma,
aquí, tu pena ...
Te recuerdo, amigo ...
Me siento partícipe
y dueña de esa pena ...
Puedo y no puedo,
mas, ¡quiero ayudarte!.
¡Mira mis manos!,
mis manos sangran, amigo,
pero se tienden hacia ti ...
¡Tómate de mis manos!.
¿Lo ves? .
¡ Ya no estás llorando!.
Deja caer sobre mi hombro
ese quebranto.
¡ No te avergüences
si sobre él
caen tus lágrimas!.
Te quiero así,
tal cual,
con tus errores
o fracasos.
¡No!.
¡Te quiero aun más,
porque comprendo
que necesitas mi cariño ...
Será paraguas,
tu refugio,
tu fortaleza,
yo ... ¡te escucho!.
Soy tu vigía secreto
y nos hablamos
aun con silencios ...
Llegará un día
no muy lejano
en que al nombrarte
y mirar mis manos ...
ya no habrá espinas
que las hieran ...
¡sino jazmines perfumados!.
...

No hay comentarios:
Publicar un comentario