TUS OJOS
Busqué la luz. Estaba muy oscuro.
Sólo la luna me alumbraba un poco.
Miré el cielo. Era un mar profundo,
aterciopelado alfiletero azul.
¡Aquella luna!. ¡ Era un enorme botón
amarillento que imitaba al sol ! .
Y, mientras, asombrada la observaba,
sentí que estaba allí
el rastro de Dios ...
Cuando volví del éxtasis, no estaba.
Sólo encontré
unas sombras proyectadas
en el oscuro patio de la casa
con sus guantes de cal desparramada.
La noche, amante del silencio, daba
pasos acompasados que avanzaban ;
el gran reloj ovalado sonaba
fuerte con monótonas campanadas.
Desvelada, entré. Por la ventana
un haz de luz radiante penetraba.
Y vi tu foto. Y a aquella dama blanca,
¡la descubrí escondida en tu mirada !.
Busqué la luz. Estaba muy oscuro.
Sólo la luna me alumbraba un poco.
Miré el cielo. Era un mar profundo,
aterciopelado alfiletero azul.
¡Aquella luna!. ¡ Era un enorme botón
amarillento que imitaba al sol ! .
Y, mientras, asombrada la observaba,
sentí que estaba allí
el rastro de Dios ...
Cuando volví del éxtasis, no estaba.
Sólo encontré
unas sombras proyectadas
en el oscuro patio de la casa
con sus guantes de cal desparramada.
La noche, amante del silencio, daba
pasos acompasados que avanzaban ;
el gran reloj ovalado sonaba
fuerte con monótonas campanadas.
Desvelada, entré. Por la ventana
un haz de luz radiante penetraba.
Y vi tu foto. Y a aquella dama blanca,
¡la descubrí escondida en tu mirada !.
